Mes: julio 2016

Perfección

Llegar sobre las siete y media y dejar el bolso y los zapatos junto a la puerta. Ir directo a la cocina y abrir una botella de cualquier cosa. Servir dos vasos y poner un disco. Quizás el playlist de los días agotadores, como este. Abrir el balcón. Mirar a La Habana que empieza a anochecer. Saberte cerca. Escuchar el elevador abriendo e imaginarte buscando las llaves en los bolsillos. Mirarte entrar y soltar tus cosas juntos a las mías. Mirarte. Acercar el vaso a los labios. Besarnos. Besarnos. Qué tal tu día. Infernal. Igual el mío. Sin novedad, ¿no? Sin novedad. Reírnos. Besarnos. Encender un cigarro con el tuyo. Exhalar. Iniciar una discusión sobre la canción que suena justo ahora. Levantar las cejas. No se te ocurra quitarlo. No me acaba de convencer ese tipo. Pero a mí me encanta. Se nota. Subir el volumen y ver cómo simulas el enojo. Sentarme en tus rodillas y dejar que mis labios encuentren tu cuello. Abandonarme a tus manos que buscan en mí. Que hurgan en mí. Algo tendremos que comer. Algo. Respirar. Mirarnos. Ahogar lo que el cuerpo aconseja. Besarnos. Contarte la última del editor, que anda loco con el cierre. Preguntarnos qué haremos mañana. Recordar el concierto y las cervezas con los amigos. Quizás lo mejor sea venir acá. Llenar los vasos otra vez. Poner hielo. Contarnos. Cocinar y contarnos. Comer sentados a la mesa. Contarnos. Fumar. Colar café mientras recogemos. Seguirte con la vista mientras caminas hacia la puerta. Te traje algo, casi lo olvido. Reconocer la revista que nos habían enviado hacía meses. Apurar todo lo demás: los platos sucios, la ducha, las llamadas inaplazables, e irnos a la cama con esa revista. Leer como si al pasar las páginas la tinta fuera a escapársenos. Igual los besos, como si fuesen los últimos. Descomunal esta gente ¿no? Baf. Contarnos. Contagiarme de tu desorden para amar. Decirlo. Escucharlo. Ir hasta la cocina a buscar un vaso con agua solo para que me mires ir hasta la cocina. Dejar espacio al sueño. Despertar con el olor del café y tus ojos. Decir buen día. Darte cuenta de que es casi mediodía. Sonreír.