Mes: mayo 2014

Instrucciones para sufrir una lista de espera

1. Vaya a la Terminal La Coubre (no puede ser otra terminal) y anótese para un destino. Si solo quiere el modo light de sufrimiento elija una provincia central. Si está preparado para lo hardcore anótese para Santiago de Cuba.

2. Aproveche las grandes festividades o fechas señaladas para su viaje (fin de año, día de las madres, semana de receso, etc.). Descubrirá que lo precede un mínimo de 400 números (personas). Comience a disfrutar su estancia.

3. Quédese toda la noche a la espera de ser llamado (en serio, solo funciona si pasa la noche allí, de lo contrario se esfumará cualquier vestigio de placer).

4. Vaya corto de dinero. Un poco más que el pasaje servirá.

5. Invéntese una excusa para necesitar llegar lo más pronto posible a su destino y luego compruebe en la pizarra que la lista no se ha movido un solo número desde que llegó.

6. Espante toda idea de pagar 5 CUC para garantizarse un asiento en la próxima yutong. No haga trampas.

7. Ponga el equipaje en el suelo y siéntese encima de él.

8. Observe que siempre habrá alguien que lleva más días que usted allí y sigue vivo. Muéstrele sus respetos. (más…)

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Susana meets The Wall

Susana es, digámoslo desde el principio, una de las personas más fascinantes que he conocido en la vida. Y no porque apareciera un día en el aula atiborrada de maquillaje, y semanas después le diera por prescindir hasta de aretes. Susana era tan auténtica como el creyón rosado fosforescente que usaba o el tatuaje que lleva desde los quince años y ha querido borrar desde que vivía en Cuba.

Ahora Susana vive en España y anda por Berlín y quiere conocer África —why not?— y Jerusalén.

Desde que Susana salió de Cuba y yo comencé a trabajar en un lugar con conexión a Internet, nos escribimos todos los días. Siempre en inglés, incluso cuando me dice, meja, hoy tu inglés sucks, y yo le respondo, go fuck yourself, bitch. En todo este tiempo, hemos vetado, por mutuo acuerdo, el tema de la nostalgia y el grupo dos de periodismo y la facultad y Cuba. En cambio hablamos de alcohol, de amor, de sexo y de cine. (más…)

La crisis de la telenovela

Luego de Tierras de fuego, uno pensaría que cualquier telenovela cubana puede llenar sin dificultad las noches de Cubavisión. Quiero decir, luego de Tierras de fuego, se podría ver en ese horario una versión anime de Shiralad sin notar apenas la diferencia.

El hecho de que Playa Leonora, la más reciente producción, tampoco satisfaga las expectativas de quienes nos sentamos frente a la pantalla en ese horario, puede considerarse, digamos, un mal hereditario, un gen fácilmente transferible, salvo contadas excepciones –Diana, por poner un ejemplo– de novela a novela desde El balcón de los helechos. Tal vez antes. Un virus que ha alcanzado no solo a realizadores y guionistas, sino que ha logrado sabotear las actuaciones de grandes actores cubanos. De nada le sirve a Playa Leonora, por ejemplo, contar con Aramís Delgado o Manuel Porto, cuando sus roles sucumben ante la mediocridad del guión. (más…)